SIGAMOS
La Copa que levanta Casillas está llena de ginebra, de tinto macerado, aireado, que ha respirado bien. Es la Copa de los Campeones, en esta Eurocopa que ha sido escrita por un guionista de Hollywood al que le exigen por contrato que el final sea feliz. Hemos vivido una tragicomedia romántica, en la que finalmente Calixto y Melibea se largan juntos: Romeo y Julieta están arrojando torre abajo las camisetas de Rusia, Suecia, Grecia, Italia y Alemania. Leer el resto del artículo →
CAMISETA NUEVA
Y no me refiero a la elástica amarilla con la que se ha hecho mayor Xavi en cuanto Villa ha abandonado el campo.
Hablo de la camiseta que hoy estrena España, la de la excelencia, la camiseta de los finalistas. Hacía tanto tiempo que no la vestíamos, que parece nueva, nunca puesta. Hoy, la Roja se ha convertido en una camiseta nueva, que huele a victoria, a finalista, a cota de malla con la que medirse a los alemanes. La Roja lleva ya todos los colores adheridos: en esta Eurocopa, hemos goleado, hemos remontado un resultado adverso, hemos eliminado a Italia en los penaltis, hemos ganado todos los partidos… Todos los colores a la vez: el negro. Por tanto, la Roja es como una camiseta negra, recién sacada de un armario de mujer, robada casi. Hoy hemos metido la camiseta antigua en la lavadora de la historia: estrenamos.
Leer el resto del artículo →
GANAS DE TENER GANAS
¿De dónde sacar las ganas después de Italia? Lo odiado del enemigo nos hace creer que ha terminado la batalla. El guionista de esta Eurocopa se equivocó cuando escribió los cuartos, pues no entendió que, entre la archidetestada Italia y la seriedad de Alemania, no íbamos a querer jugárnosla contra Rusia. Hay un fallo de ritmo, un bajón ahí en medio que puede hacer que los espectadores se levanten de la butaca y abandonen la sala para hacer tiempo en el bar.
Leer el resto del artículo →
LOS DIOSES NOS QUIEREN
Los dioses quieren a esta Eurocopa, y por eso le están dando el brillo del último minuto, ese que otorga la tensión de no saber qué va a ocurrir hasta el final, el que posibilita la épica. Es la diferencia con el campeonato pasado, en el que los griegos se hicieron con un torneo que dejó bostezando a un continente entero durante cuatro años.
Pero esta vez, el Olimpo en pleno se ha compadecido de los pobres mortales seguidores de los destinos del fútbol, y ha decidido, Zeus a la cabeza, otorgarnos el placer del placer. Como prueba, los dioses sacrificaron a su propia Grecia, obligándola a marcharse de vuelta sin conseguir ni un solo punto, perdiendo los tres partidos. Y a partir de ahí, la clasificación de Italia a cuartos, la sorpresa de Turquía en el último minuto, la caída de Portugal frente al muro alemán, el exprimir los rusos la naranja mecánica holandesa para tomarse un vokda con naranja.
Leer el resto del artículo →
NO PODEMOS: DEBEMOS
Después de catorce años, por fin el día. Han pasado las generaciones, pero hemos esperado como moros, tranquilos, pacientes, sentados en la puerta de casa, aguardando a la ocasión idónea. Y, por fin, los dioses y Holanda lo han hecho posible. Nos los traen, los hacen pasar por nuestra calle. El domingo, a las nueve menos cuarto, los italianos pasan por nuestros cuartos de final.
No queríamos a Rumania, equipo intrascendente; no queríamos a Francia, campo arrasado por la ausencia zidaniana. Queríamos a Italia, a la que temen, a los chulos de putas de los italianos, con su camiseta, sus peinados, su fútbol odioso, su suerte, su innata capacidad para competir, su mentira histórica, su himno ridículo, su país inventado en el diecinueve.
Leer el resto del artículo →
VILLA, O LA GENEALOGÍA DE LA VICTORIA
El hombre sólo es un puente entre el mono y el súper-hombre, al que tendemos, supuestamente, según Nietszche. Pues bien, si esto es así, David Villa ha superado las limitaciones propias de los hombres, de los hombres españoles, y ha alcanzado ese estado superior de la existencia en el que uno mismo es la moral, el bien, el mal y todo lo necesario. Es esa naturaleza, el gen competitivo que le faltaba al delantero español, con el pecho lleno de pelo y la cara de Alfredo Landa, para atacar a Suecia. No a las suecas, en la barra de un bar de la Plaza Mayor, entre vinos y pasodobles, sino a los suecos, a la defensa, al portero, a la afición entera, a los balones perdidos que venían volanderos anunciando el final del partido.
Leer el resto del artículo →
Somos más.
Somos más, somos más guapos y, lo más importante: yo voy con ellos.
No sé vosotros, pero ese último gol de Villa en el descuento, con el volumen de la tele bajo y sonando a tope el “long tall Sally “de Little Richard es una de las mejores experiencias que puede tener cualquier ser español, o españolizado futbolísticamente.
Leer el resto del artículo →
Bailén-balogpié

¿Se le habrá quedado a Villa esa cara para siempre? ¿Será Xavi nuestro general victorioso o volverá al despacho de ingenieros? Tras su paso por el Valencia y el Madrid, ¿logrará perder alguna vez Hiddink su compostura? Tras Bailén-balogpie, ¿vendrá la Pepa o Fernando VII?
Muchas incógnitas. Habrá que esperar a cuartos.
¿PODEMOS?
Donde esperábamos a Torres, apareció Villa. Donde debía estar Casillas obrando milagros, nos encontramos a Iniesta y a Cazorla metiendo asistencias entre las costuras rusas. Donde sospechábamos el primer desastre, hallamos una bocanada de aire rojo, del suspiro al grito. Donde nos temíamos a Luis dando excusas, nos topamos con un dibujo eficaz, rápido, con pegada: de nuevo, como en el pasado Mundial, la España de los jugones.
Leer el resto del artículo →
ODA A LA SELECCIÓN
Se huele, se palpa en el ambiente. Hoy todos bebemos Cruzcampo. Hoy todos soñamos con esa televisión de plasma que escupe tierra y hierba al salón de nuestra casa. Yo no soy tonto, compro en Mediamark y leo el Marca, ahora mismo y mañana. Hoy somos todos toros que vibramos con la furia rojigualda. Ya mañana iremos a los bares a comentar las jugadas. ¿O no?
Leer el resto del artículo →



(5 votes, average: 5 out of 5)
